El presidente Abelardo De La Espriella hizo un balance de la visita que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, realizó a Barranquilla el 8 de septiembre, en la que Colombia y Estados Unidos firmaron los Acuerdos de Barranquilla, memorandos de entendimiento centrados en minerales críticos, energía nuclear, seguridad y reconstrucción tras el terremoto de Chocó.

En esa misma visita, De La Espriella le pidió públicamente a Rubio que Estados Unidos estudie la reapertura de un consulado en Barranquilla, ciudad que tuvo sede consular estadounidense antes de que fuera trasladada a Bogotá. Rubio respondió en su momento que la propuesta «se me presentó hoy por primera vez cuando llegué al aeropuerto, así que obviamente hay que estudiarlo», y agregó: «yo no estoy en contra, eso sería algo buenísimo si lo podemos hacer, pero obviamente tenemos un proceso interno que tenemos que pasar.» Es decir, se trata de una solicitud colombiana en evaluación, sin fecha ni compromiso formal por parte de Washington, un matiz que conviene mantener claro frente a la manera en que la noticia se ha replicado en algunos medios regionales como si fuera una apertura ya definida.