La Superintendencia de Sociedades estrenó el martes una aplicación para escoger por sorteo a los auxiliares de la justicia, las personas que manejan las empresas en reorganización, liquidación o intervención. En la primera jornada fueron seleccionados 92: 87 liquidadores, 3 agentes interventores y 2 promotores.

El presidente Abelardo De La Espriella asistió a la presentación y repitió la consigna de su alocución del lunes: «Se acabaron las roscas, el mérito será la regla». A los nuevos auxiliares les pidió carácter. «No basta con conocer la ley o las finanzas. Hace falta carácter para resistir presiones, independencia para decidir, y transparencia para rendir las cuentas como son», dijo, y advirtió que el auxiliar no puede favorecer a nadie, ocultar conflictos de interés ni «disponer de los activos como si fueran su propio feudo».

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A la superintendente de Sociedades, Julia Eva Pretelt Vargas, le dio una orden directa: «El que no funcione, así sea por sorteo, lo saca en el acto como corresponde. Por la más mínima sospecha. El debido proceso que lo ejecuten los jueces». Y cerró con una advertencia: «Quien actúe incorrectamente tendrá todas las miradas del Gobierno encima y toda la decisión para hacer que le caiga el peso de la Ley. Quien se equivoque sabrá lo duro que muerde el Tigre».

El presidente también habló del papel de las superintendencias. Dijo que no pueden ser «policías políticas creadas para perseguir al empresario» y explicó que, cuando una empresa entra en crisis, primero hay que ver si se puede salvar: si es viable, facilitarle negociar sus deudas y seguir generando empleo; si no, liquidarla protegiendo el patrimonio y pagando a los acreedores conforme a la ley.

Sobre las captaciones ilegales de dinero, señaló que los interventores tienen una tarea especial porque «detrás de una reclamación puede estar el ahorro de una familia». «Un compatriota engañado en una captación ilegal tiene derecho a que el Estado haga todo lo que legalmente esté a su alcance para identificar los bienes, recuperar los recursos y procurar esa devolución», afirmó.