En la noche del 9 de septiembre, al finalizar el Consejo de Ministros en la Casa de Nariño, el presidente Abelardo De La Espriella anunció la firma de 11 decretos en el marco de la Emergencia Económica declarada tras el terremoto del 10 de agosto. Los calificó como «un paso fundamental para pasar de la atención inmediata de la emergencia a la recuperación y reconstrucción de nuestro país», y dijo que buscan «movilizar recursos, darles capacidad financiera a las regiones, garantizar la prestación de los servicios públicos, acelerar la reconstrucción de infraestructura y asegurar que nuestros niños y jóvenes puedan continuar estudiando».
La primera medida que detalló el presidente es la creación del Fondo Patria Milagro, «una herramienta especial para canalizar y administrar recursos destinados a enfrentar la emergencia y avanzar en la recuperación y reconstrucción de los territorios afectados». «Necesitamos capacidad de ejecución, recursos y velocidad. Este Fondo será uno de los instrumentos, quizás el más importante, para lograrlo», afirmó. Junto a eso, anunció 17 medidas financieras, administrativas e institucionales para departamentos y municipios, con el objetivo de darles «liquidez financiera temporal» para atender la emergencia, y un plazo extraordinario, por única vez, para que las entidades territoriales accedan a recursos del Fonpet (el fondo de pensiones territoriales), siempre «sobre la base de las condiciones del decreto de Emergencia Económica y la responsabilidad fiscal».
Otra de las medidas autoriza temporalmente el uso de recursos del Fondes (Fondo Nacional para el Desarrollo de la Infraestructura) para garantizar el servicio de energía en las zonas afectadas, «donde la infraestructura o la operación hayan resultado afectadas». El presidente también anunció la modalidad de Obras por Impuestos, para «movilizar recursos y especialmente la capacidad de ejecución del sector privado» en la reconstrucción, y la habilitación de inversiones interjurisdiccionales, que permite a una entidad territorial financiar proyectos fuera de su propia jurisdicción durante la emergencia: «una emergencia de esta magnitud no reconoce fronteras municipales ni departamentales», dijo.
El Gobierno adoptó además un régimen especial y temporal para el uso de información estadística reservada del Dane, «con el propósito de fortalecer la atención, rehabilitación, recuperación y reconstrucción de los territorios afectados», y anunció medidas específicas para educación: autorización temporal para dar clases en sedes distintas a las oficiales donde los colegios quedaron muy afectados, recursos para que esas sedes sigan funcionando, y flexibilidad temporal en el calendario académico. «La emergencia puede haber afectado los colegios, pero no vamos a permitir que interrumpa el futuro de nuestros niños y jóvenes», aseguró el mandatario.

