El presidente Abelardo De La Espriella anunció el lunes 5 de octubre, desde Valledupar, una política de confrontación directa contra las organizaciones narcoterroristas y descartó negociar con ellas o reconocerles carácter político. «Con el terrorismo no hay contemplaciones, ni hay negociaciones, ni hay diálogo», dijo en el acto de activación de la Fuerza de Tarea Conjunta Urano.

«Al narcoterrorismo hay que combatirlo con la fuerza legítima de las leyes y las armas de la República de Colombia. No habrá contemplaciones en el campo de batalla, pero tampoco en el terreno político, donde también hay que enfrentarlos y derrotarlos», afirmó. El mandatario cuestionó la tesis de dar trato político a grupos armados que acompañan su violencia con discursos ideológicos: «Un secuestro no deja de ser un secuestro porque quien lo comete invoque una revolución».

De La Espriella respondió también a quienes califican de inhumana la mano dura del Estado. «Inhumano es abandonar a las comunidades a su suerte. Inhumano es acostumbrarnos a ver regiones donde una organización terrorista es la que decide quién entra, quién sale, quién trabaja y quién vive», dijo.

Al cierre, el presidente aseguró que asumirá directamente la responsabilidad política de las decisiones que tome como comandante en jefe y que no dejará solos a soldados y policías que enfrenten procesos por cumplir sus funciones. «No voy a utilizar a los soldados y policías de la patria como piezas de una estrategia política y después dejarlos solos cuando lleguen las dificultades», afirmó.