El presidente Abelardo De La Espriella se reunió este miércoles 30 de septiembre en la Casa de Nariño con representantes de las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras, y anunció que la relación del Estado con ellas se basará desde ahora en tres elementos: prosperidad, seguridad y confianza. Según el mandatario, hasta ahora ese diálogo ha estado reducido a pobreza, subsidios y asistencia. «Todo eso es necesario, pero no puede convertirse en un horizonte permanente. En mi Gobierno se hablará también de la iniciativa empresarial de la propiedad, del ahorro, de la educación, de la tecnología, de los buenos empleos», dijo.

El presidente aseguró que promoverá «una relación mucho más estrecha» entre afrocolombianos, empresarios, emprendedores, universidades, entidades financieras, inversionistas y mercados. «Muchas veces lo que falta es conectar el capital con las oportunidades, y aquí estará el Gobierno de manera decidida para hacerlo. Este Gobierno será un agente comercial del pueblo negro de Colombia», afirmó. También pidió un trato directo: «Ninguna organización puede sustituir la voz de millones de colombianos. Quiero una relación directa y franca con ustedes, porque nadie conoce mejor una comunidad que quienes viven todos los días en ella. Colombia tiene que reconocer con mucha mayor generosidad todo lo que el pueblo negro le ha dado a esta Patria».

De La Espriella dijo que se ocupará personalmente de que los recursos destinados a esta población lleguen a su destino. «No voy a permitir que esa plata termine en manos de contratistas, intermediarios o funcionarios. Voy a cuidar esa plata, como el principal defensor de los recursos para el pueblo negro», señaló, y anunció «vigilancia, trazabilidad y rendición periódica de cuentas». Advirtió además: «Quien se atreva sabrá lo duro que muerde El Tigre».

Sobre seguridad, el presidente la calificó como una «responsabilidad indeclinable» de su Gobierno y dijo que recuperar una región no consiste solo en llevar a la Fuerza Pública. «También tenemos que llevar al maestro, la escuela, el hospital, el agua potable, la empresa, y que esa presencia del Estado permanezca allí, para que los ilegales no vuelvan a cooptar esos territorios», sostuvo. También afirmó que la consulta previa se seguirá respetando, para que se cumplan las conquistas sociales que han logrado estas comunidades, y que no permitirá que «una institución creada para servir a la comunidad se convierta en refugio de corrupción, abuso e intereses particulares».

El mandatario reconoció que en Colombia ha habido racismo. «A muchos compatriotas se les cerraron las puertas por el color de su piel, y todavía existen prejuicios que no tienen cabida en la Patria Milagro», dijo, y aseguró que durante su Gobierno «se va a combatir el racismo con toda firmeza». «Cuando el color de piel se convierte en una medida para juzgar la dignidad, la inteligencia, el mérito o los derechos de una persona, no se ofende solamente a quien padece; la discriminación degrada también a la sociedad que lo permite. Y eso no lo voy a aceptar», agregó.