El presidente Abelardo De La Espriella anunció un protocolo nacional para que la Policía Nacional intervenga en universidades públicas cuando se identifiquen actos de violencia, flagrancia, peligro o alteraciones extraordinarias del orden público. «La autonomía universitaria no está por encima del orden público, ni significa autonomía en materia de orden público ni convierte a los campus en territorios sustraídos de la Constitución, de la ley o de la autoridad legítima del Estado», afirmó el mandatario.
El presidente fue enfático en diferenciar esa intervención de la protesta pacífica, que dijo que su Gobierno seguirá respetando y garantizando dentro del marco de la Constitución y la ley. «Lo que está ocurriendo en algunas universidades del país es inaceptable», dijo, y agregó: «No voy a permitir que las universidades públicas sigan siendo santuarios de la violencia bajo ninguna circunstancia.» El anuncio responde a una escalada de disturbios en campus públicos del país en las últimas semanas, que el Gobierno describe como actos de vandalismo y ataques contra la Fuerza Pública, no como protesta legítima.
El protocolo de actuación deberá precisarse esta semana, según lo anticipó el propio Gobierno. Por ahora se conocen los principios generales (cuándo se activa la Policía como primera autoridad operativa) pero no el texto operativo que definirá con exactitud las garantías procesales ni los mecanismos de verificación de los hechos que activarían la intervención.

