El presidente Abelardo De La Espriella activó el lunes 5 de octubre, en Valledupar, la Fuerza de Tarea Conjunta Urano, que tendrá la misión de desmantelar toda la cadena criminal del robo de hidrocarburos. Según el mandatario, la componen cerca de 1.200 integrantes de las Fuerzas Militares, articulados con 160 policías, la Fiscalía y capacidades de inteligencia e investigación criminal, y concentrará sus operaciones en el sur del Cesar y en los corredores hacia el Magdalena Medio y el Catatumbo.
«No basta con cerrar una válvula clandestina. Vamos por toda la cadena criminal: quien roba, almacena, transporta, compra, comercializa, financia y recibe las ganancias. Vamos a seguir la ruta del dinero hasta quebrar la viabilidad de este negocio», dijo De La Espriella, quien advirtió que quienes participen en ese negocio serán tratados como terroristas porque, según afirmó, ese combustible se usa para fabricar cocaína.
El presidente dijo que en lo que va del año se han robado en el país más de 1,2 millones de barriles de hidrocarburos, por más de $771.000 millones. También presentó resultados desde el 1 de septiembre: un poco más de 100.000 galones recuperados, 21 capturas, 22 vehículos incautados y 46 válvulas ilegales intervenidas. Según el balance oficial, las pérdidas de combustible bajaron en 3,7 millones de galones frente al mes anterior, una reducción del 48 %, con una afectación de unos $58.000 millones a esa economía ilegal.
«Proteger la infraestructura estratégica del país y cerrarles el paso a quienes se financian robando los recursos de los colombianos. Esa es la misión de la Fuerza de Tarea Conjunta Urano», dijo el comandante general de las Fuerzas Militares, mayor general Erik Rodríguez Aparicio.

