El Chocó, departamento donde se ubicó el epicentro del sismo —en el municipio de San José del Palmar—, resultó el más golpeado del país: el 93% de su territorio presenta daños graves, con vías colapsadas que aíslan a varios municipios por tierra y antenas de comunicación caídas que han dejado incomunicadas a comunidades indígenas enteras, sin manera de reportar su propia situación a las autoridades. Es un nivel de destrucción territorial muy superior al de ciudades como Cali o Pereira, que han concentrado más cobertura mediática por su mayor población, pero que en proporción del territorio afectado no se acercan al golpe recibido por el departamento chocoano.
Los hospitales de la región están saturados —sin que se haya precisado cuántos de ellos operan hoy a capacidad reducida o cuáles quedaron completamente fuera de servicio—, y las autoridades reportan cerca de 14 muertos y 43.000 damnificados solo en el departamento, una cifra que se suma al balance nacional de 265 fallecidos reportado por la Presidencia sin sustituirlo. Grupos armados están, según el reporte oficial, dificultando el acceso de la ayuda humanitaria a algunas zonas, un obstáculo que se añade a la ya de por sí compleja logística de un territorio con poca infraestructura vial incluso antes del sismo.
Las autoridades cerraron oficialmente la fase de búsqueda de personas bajo los escombros en el Chocó: «Ya no buscamos a nadie bajo los escombros», fue el reporte oficial, una frase escueta que marca el fin de casi cuatro días de labores de rescate en el departamento. El cierre de esta fase no significa el fin de la emergencia, sino el paso a la etapa de atención humanitaria y recuperación, una vez agotada la ventana de tiempo en la que es posible encontrar sobrevivientes con vida. La decisión contrasta con lo que ocurre en ciudades como Cali, donde ese mismo día se reportó el rescate con vida de un niño tras 32 horas bajo los escombros: son dos fases distintas de la misma emergencia, avanzando a ritmos distintos según el terreno y la magnitud de cada golpe.

