El informe oficial presentado por las autoridades de atención de emergencias confirmó un trágico incremento en el saldo de afectaciones humanas y materiales provocadas por el terremoto del pasado 10 de agosto. Según los datos consolidados por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la cifra de víctimas fatales ascendió a 312 personas.
El reporte detalla además que el número de familias registradas oficialmente como damnificadas superó la barrera de las 143.000, distribuidas en 15 departamentos. Las labores de Búsqueda y Rescate continúan en puntos críticos donde aún se evalúa la condición de infraestructuras colapsadas y personas reportadas como desaparecidas por sus familiares.
A nivel de infraestructura, las evaluaciones preliminares indican que miles de viviendas sufrieron destrucción total o severos daños estructurales que impiden el retorno de sus habitantes. Adicionalmente, decenas de centros educativos, hospitales y vías de la red secundaria permanecen fuera de servicio en los departamentos de Chocó, Valle del Cauca y Antioquia.
Las entidades del Gobierno Nacional, en conjunto con los puestos de mando unificado en las regiones, mantienen la fase de atención prioritaria mediante la entrega de subsidios temporales, carpas de socorro y la instalación de comedores comunitarios mientras avanza la formulación del plan general de reconstrucción.

