El Gobierno Nacional presentó el balance de su primer mes de gestión en materia de finanzas públicas, marcado por dos decisiones estructurales: la declaratoria del Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica, mediante el Decreto 1261 de 2026, tras el terremoto del 10 de agosto, y la radicación ante el Congreso del Presupuesto General de la Nación para 2027 más alto de la historia del país, por $635 billones, $59,3 billones más que el anterior.

Según el reporte, más de $30 billones del nuevo presupuesto se destinan a los costos de reconstrucción tras el terremoto, mientras el Gobierno reporta un esfuerzo de austeridad fiscal de $17,5 billones. El déficit fiscal se proyecta en 7,8 % del PIB para este año, con una meta de reducirlo a 2,3 % del PIB para finales de 2027.

Entre las asignaciones específicas del presupuesto, el Gobierno destacó $6,5 billones para pensiones, $2 billones para el sistema de salud, $4,5 billones para salarios de funcionarios públicos, $700.000 millones para universidades públicas y $9,6 billones para el Fondo de Estabilización de Combustibles. El reporte incluye además una inversión de $1,5 billones destinada a Air-e, la empresa que opera el servicio de energía en el Caribe.

El presidente De La Espriella se comprometió, dentro de este balance, a «contribuir a la terminación de la línea 1 del Metro de Bogotá, y avanzar en las líneas 2 y 3, y comenzar a pensar desde ahora en la línea 4».

El Gobierno también reportó como parte de su gestión del primer mes la radicación de una reforma tributaria, presentada como «Ley de rescate económico», una reforma constitucional al Sistema General de Regalías, la reactivación del Acuerdo de Asociación Económica con Japón y el restablecimiento de relaciones comerciales con Israel.