El presidente Abelardo De La Espriella presentó este lunes en Quibdó el inicio de un «Plan Marshall» para la reconstrucción y transformación del Chocó, casi un mes después del terremoto de magnitud 7,4 que el 10 de agosto dejó 331 muertos, 4.505 heridos y 111 desaparecidos, y afectó a 466.709 personas en 16 departamentos del país.
El plan, que el mandatario había anticipado el 14 de agosto, cuatro días después del sismo, se presentó tras una cumbre empresarial en la que participaron, entre otros, Alejandro Santo Domingo, Luis Carlos Sarmiento, los hermanos Gilinski, David Vélez, Juan Carlos Mora, Fuad Char, César Caicedo, Christian Daes y Miguel Cortés Kotal. El presidente explicó que la intención es abandonar los proyectos pequeños y dispersos para concentrar los recursos en iniciativas de mayor impacto: «No quiero 100 iniciativas pequeñas y dispersas», dijo.
El componente más grande del plan es un paquete vial de un billón de pesos, financiado en partes iguales entre obras por impuestos e inversión privada directa, destinado a mejorar la conectividad del Chocó con el resto del país, con proyectos como las vías Quibdó-Ánima-Nóvita, las conexiones hacia San José del Palmar y el corredor Istmina-Puerto Meluk.
El paquete incluye además la recuperación del Malecón de Quibdó para reactivar el turismo y el comercio a orillas del río Atrato, un régimen especial de minería para atraer inversión al sector, incentivos tributarios, y un fondo de capital semilla de 5.000 millones de pesos, aportado por Colombina, Bancolombia y Tecnoglass, que entregará 5 millones de pesos a cada uno de 1.000 comerciantes afectados por el terremoto para reactivar sus negocios. También se anunciaron 100 becas educativas financiadas por el Grupo Nutresa y Nubank, y un esquema de compra directa a productores locales con la cadena Olímpica.
«El Chocó no nació para ser pobre», afirmó De La Espriella durante la presentación, al plantear el plan como una apuesta de transformación estructural y no como una ayuda temporal tras la emergencia.

