La respuesta internacional al sismo del 10 de agosto se amplió este martes. La Unión Europea activó su sistema de satélites Copernicus, una herramienta que permite evaluar daños de infraestructura a gran escala mediante imágenes satelitales, para apoyar el trabajo de las autoridades colombianas en las zonas más golpeadas.

En paralelo, se reporta que 164 ciudadanos españoles permanecen sin localizar en las regiones afectadas por el sismo, lo que confirma que la tragedia también alcanzó a población extranjera presente en el país. A esta ayuda se suman los 15.5 millones de dólares ya comprometidos por Estados Unidos, y los recursos del Banco Mundial, el BID y la CAF anunciados el día anterior.

Gobiernos centroamericanos y la ONU también ofrecieron asistencia adicional este martes.