La TRM abrió el lunes 3 de agosto en $3.144,14. El dólar arrancó julio en $3.440,83 y cerró en $3.132,42: una baja de $308 en un mes. En lo corrido de 2026 el peso acumula 18% de apreciación, 9 puntos solo en julio.
Tres factores explican la caída. El primero: la Junta Directiva del Banco de la República sorprendió al mercado el 31 de julio al mantener la tasa en 12% (votación dividida, 4-3), pese a una inflación de 6,1% en junio, porque considera que la propia apreciación del peso ya ayuda a moderarla. Esa tasa alta sigue atrayendo capital extranjero hacia pesos, presionando el dólar a la baja. El segundo, según analistas, es la confianza en la transición hacia el gobierno de Abelardo de la Espriella —el llamado «efecto de la Espriella»—, ligada a sus promesas de disciplina fiscal y seguridad jurídica para el capital; el propio presidente electo se atribuyó el mérito en junio: «la caída del dólar es una muestra de confianza en mi gobierno», una lectura suya, distinta de la explicación técnica de analistas y del Banco de la República. El tercero es externo: la Reserva Federal mantiene su tasa sin cambios por quinta vez consecutiva, debilitando al dólar en el mundo entero, el mismo día en que Japón y Estados Unidos confirmaron su primera intervención cambiaria conjunta desde 1998.
El mercado cambiario colombiano opera de hoy al jueves 6 de agosto; no habrá operaciones el viernes 7 por la posesión presidencial, y reabre el lunes 10, el mismo día del dato de inflación de julio.

