El Sistema Regional de Información Turística del Valle proyecta un impacto de unos $5.580 millones y cerca de 5.000 visitantes —20% de ellos extranjeros— para la semana de la posesión. La Alcaldía de Cali, por su parte, ha citado una cifra distinta: $9.000 millones, 6.000 visitantes y una ocupación hotelera de entre 75% y 83%, frente a un promedio habitual de 43,5%.

Ninguna de las dos proyecciones cuenta, hasta el momento, con una auditoría externa que las concilie o confirme; ambas corresponden a estimaciones de entidades oficiales de la propia ciudad, que miden el mismo evento con metodologías distintas: Situr con datos históricos de temporada turística, y la Alcaldía con proyecciones propias de ocupación hotelera para la semana puntual del evento.

Es la primera vez que una posesión presidencial se realiza fuera de Bogotá, lo que explica en parte por qué no existen cifras comparables de eventos anteriores con las cuales contrastar estas proyecciones. Independientemente de cuál cifra se acerque más a la realidad, el consenso entre ambas fuentes es que la ocupación hotelera subirá de forma considerable durante la semana del evento, un respiro económico puntual para un sector que suele operar muy por debajo de su capacidad el resto del año.