El alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, y el gobernador de Bolívar, Yamil Arana, anunciaron este martes 8 de septiembre que este año organizarán juntos las Fiestas de Independencia de Cartagena 2026, en lo que representa la primera vez que la Alcaldía y la Gobernación unen recursos y logística para el evento cultural más grande del calendario de la ciudad. La agenda oficial se presentará el próximo miércoles 16 de septiembre.

La alianza llega sobre una base institucional que ya quedó resuelta este año. El pasado 6 de agosto, el Concejo Distrital aprobó, con 18 votos a favor y uno en contra, el Proyecto de Acuerdo 110 de 2026, que crea la Gerencia descentralizada de las Fiestas de Independencia del 11 de Noviembre, una entidad sin ánimo de lucro adscrita a la Secretaría de Turismo. El alcalde Turbay fue enfático en que la nueva gerencia «lo que va es a fortalecer nuestras Fiestas», y aclaró que el componente cultural de la celebración sigue bajo el régimen del Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena (IPCC), mientras la nueva entidad se encarga de modernizar y agilizar los aspectos comerciales y logísticos: la negociación de patrocinios, el aprovechamiento económico del espacio público y la formalización laboral de los artistas, gestores culturales y microempresarios que participan cada año en la fiesta.

La junta directiva de la Gerencia queda presidida por el alcalde mayor, con la participación de las secretarías de Hacienda y Turismo, el IPCC y Corpoturismo. Con esa estructura ya en marcha, la edición 2026, que en 2025 había dejado un impacto económico local estimado por la propia Alcaldía en $32.000 millones, cerca de 8 millones de dólares, arranca con una gobernanza más clara sobre quién administra qué, justo el punto que gestores culturales habían puesto en duda el año pasado.

La alianza con la Gobernación de Bolívar se suma a otras agendas conjuntas que Turbay y Arana ya venían coordinando en las últimas semanas, entre ellas la reunión extraordinaria con el Gobierno Nacional por la crisis energética del Caribe y proyectos de movilidad como la Ruta del Encuentro en el sur de la ciudad, en lo que se perfila como una alianza política más amplia entre los dos mandatarios.

Unir a la Alcaldía y la Gobernación en la organización, ya con una gerencia formal a cargo de lo comercial y logístico y el IPCC protegiendo el componente cultural, reduce el riesgo de duplicar gastos y de la descoordinación que marcó ediciones anteriores, y abre la puerta a una fiesta con mejor cobertura de seguridad, aseo y transporte en más sectores de la ciudad, además de ingresos formalizados para los artistas y gestores que la sostienen cada año.