El expresidente de Venezuela Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, cumplen más de nueve meses detenidos en Nueva York, adonde fueron llevados el 3 de enero tras ser capturados en un operativo militar de Estados Unidos en Caracas. Están acusados de narcoterrorismo, narcotráfico y delitos con armas, cargos que ambos rechazan, y su juicio está previsto para comenzar el 1 de junio de 2027, según CNN.
Este jueves, el Gobierno de Estados Unidos sumó una nueva acusación por presunta tortura contra ciudadanos estadounidenses. Según la Fiscalía, una decena de estadounidenses estuvieron detenidos de forma indebida en cárceles venezolanas y fueron torturados con descargas eléctricas, golpes, asfixia y privación de agua y comida. El abogado de Maduro rechazó el cargo.
El mismo jueves, el juez Alvin K. Hellerstein negó la petición de arresto domiciliario para Flores. Su defensa argumentó que sus problemas cardiacos empeoraron en la celda, pero los fiscales se opusieron por el riesgo de fuga y de amenazas a testigos. El juez concluyó que ese riesgo «es grave» por sus contactos y por el dinero en juego, y ordenó que siga presa.
Ambos están en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn (MDC), una prisión federal donde también estuvieron Joaquín «el Chapo» Guzmán y el expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández. Expertos citados por CNN creen que la pareja está en la Unidad de Vivienda Especial, el área más restrictiva, donde los internos pasan casi todo el día solos en sus celdas. En marzo, Maduro se veía más delgado; en julio lucía más repuesto, con un corte de cabello reciente.
Mientras tanto, su defensa prepara una moción para pedir que se cierre el caso con el argumento de que tenían inmunidad cuando fueron capturados, él como jefe de Estado y ella como primera dama. Esa moción se discutirá el 17 de noviembre.

