La dirección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) formalizó el inicio de un proceso de auditoría y revisión integral a la plantilla de personas vinculadas bajo la modalidad de prestación de servicios en la entidad. La decisión responde a las cifras institucionales que muestran una expansión en el volumen de contratos de prestación de servicios, pasando de 6.427 contratistas a un total de 9.795 en el transcurso de los últimos dos años.

La revisión anunciada por la entidad evaluará la idoneidad de los perfiles contratados, la justificación técnica de las funciones desempeñadas y la distribución de los contratos en las sedes regionales a nivel nacional. El objetivo de la medida es verificar la eficiencia en el gasto institucional y asegurar que la capacidad operativa esté enfocada directamente en los programas de atención a la primera infancia, la niñez y las familias.

Las autoridades del organismo indicaron que los resultados de esta auditoría permitirán reorganizar la estructura contractual administrativa y ajustar los criterios de vinculación para los periodos vigentes. El proceso acompañará los mecanismos de transparencia exigidos en las entidades públicas encargadas de la protección social.