La Fiscalía General de la Nación judicializó, con corte al 28 de agosto, a Julio César Morales Herrera y Leonidas Merjado Hurtado, acusados de los delitos de incendio y deforestación tras ser encontrados el 25 de agosto avivando fuego en una quema no autorizada en la vereda La Guacamaya, en el municipio de Dolores (Tolima). Una fiscal de la Seccional Tolima ordenó su captura y una medida de aseguramiento en centro carcelario; el fuego que provocaron consumió cerca de seis hectáreas de vegetación y fauna silvestre. Según la Fiscalía, ambos ya habían sido requeridos por una conducta similar el 24 de julio. Los dos no aceptaron los cargos.
El caso de Dolores se suma a una emergencia que, con corte al 28 de agosto, mantiene 12 incendios activos solo en Tolima, departamento que concentra más de 27.000 hectáreas afectadas en 22 municipios desde que empezó la ola de incendios de agosto. Más de 300 unidades del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres permanecen desplegadas en el departamento, entre personal aéreo, terrestre, técnico y operativo.
Más allá del caso ya judicializado, el presidente Abelardo de la Espriella ha señalado que otros focos «están siendo provocados deliberadamente» y ordenó conformar un grupo élite de inteligencia e investigación para perseguir a los responsables; la gobernadora del Tolima, Adriana Matiz, ofrece una recompensa de hasta $100 millones por información adicional. A diferencia del caso de Dolores, la presunta vinculación de otros incendios con disidencias de las Farc sigue siendo una línea de investigación de las autoridades, sin imputación de cargos reportada todavía.

