Roger Federer jugó una exhibición festiva en el Arthur Ashe Stadium durante la «semana de los aficionados» previa al inicio del US Open 2026, frente a tres leyendas del tenis —Andy Roddick, Andre Agassi y John McEnroe—, que entre los cuatro acumulan 12 títulos individuales de ese torneo. Fue su primer regreso a una cancha de tenis desde su último US Open, en 2019; los aficionados de Nueva York nunca habían tenido una despedida formal del suizo, ganador de 20 títulos de Grand Slam. El formato fue de exhibición, sin la exigencia de un partido al mejor de cinco sets. «Realmente me da una verdadera oportunidad de decir gracias», dijo Federer en rueda de prensa, donde también descartó un regreso al circuito profesional: «hay demasiados obstáculos y estoy demasiado ocupado».
Días después, el 29 de agosto, Federer será inducido oficialmente a la Clase 2026 del Salón Internacional de la Fama del Tenis, en una ceremonia en la Horseshoe Court de Newport, Rhode Island —sede histórica del US Open hasta 1977— programada para las 6:30 p.m. hora del Este. La demanda de entradas fue tan alta que las 4.500 disponibles se agotaron en 120 segundos; ante eso, los organizadores abrieron un estadio adyacente de 3.600 asientos para una función de transmisión en vivo al aire libre.

