La Secretaría de Infraestructura de Cartagena, a cargo de Wilmer Iriarte, anunció la reapertura del proceso de contratación para construir el nuevo puente de Las Palmas, uno de los puntos más congestionados de la ciudad. El objetivo declarado es «poner fin a los riesgos que representa esta estructura en la actualidad», además de reducir interferencias y mejorar la capacidad real de la vía.
Es, en realidad, el segundo intento: un primer proceso se abrió el 14 de julio, pero la Secretaría desistió de él el 30 de julio para ajustar el trazado. «Quisimos ajustar el trazado para hacerlo más eficiente», explicó Iriarte, en referencia a la forma geométrica de la vía, tras recibir observaciones internas. El plazo de ejecución que fijó el Concejo Distrital para esta obra vence el 31 de diciembre de 2027.
Entre el anuncio de esta nueva licitación y el vencimiento del plazo fijado por el Concejo hay más de dos años de margen, un plazo que deja ver que, aunque el proceso de contratación arranca ahora, la obra física del nuevo puente todavía está lejos de comenzar. Mientras tanto, el puente actual sigue en uso y sigue siendo, según la propia Alcaldía, un riesgo estructural — lo que mantiene abierta la pregunta de qué medidas de contención se aplicarán sobre la estructura vigente durante los meses que tome adjudicar y arrancar la nueva obra.

