Al completarse los primeros siete días de operaciones tras el evento sísmico, la Presidencia de la República presentó el reporte consolidado de afectación y respuesta institucional. El informe oficial confirma un saldo de 423 personas fallecidas, 1.890 heridos atendidos en la red hospitalaria nacional y 84 personas rescatadas con vida entre los escombros por los organismos de socorro. El movimiento telúrico deja hasta la fecha un registro de 52.000 familias damnificadas en 14 departamentos.

En materia de infraestructura, la evaluación preliminar de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) contabiliza 3.840 viviendas totalmente destruidas y 12.150 con daños estructurales severos. Durante esta primera semana de contingencia se han desplegado 850 toneladas de asistencia humanitaria de emergencia, compuestas por kits de alimentos, agua potable, carpas de campaña y módulos de atención médica temporal en los municipios con mayor nivel de destrucción.

Para respaldar la fase de estabilización y reconstrucción, el Gobierno Nacional oficializó la destinación inicial de 1,2 billones de pesos mediante decretos de emergencia económica. La estrategia gubernamental mantendrá activos los Puestos de Mando Unificado (PMU) regionales para avanzar en la consolidación del censo definitivo de damnificados y dar inicio a la asignación de subsidios de arrendamiento temporal y proyectos de reconstrucción de vivienda.