El presidente Abelardo de la Espriella entregó el balance de una operación militar ejecutada en las últimas horas contra una estructura armada al margen de la ley. Durante una declaración desde la Casa de Nariño, el mandatario respaldó a los mandos de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional para mantener las acciones ofensivas en los corredores estratégicos del territorio.
Según el reporte oficial del Ministerio de Defensa, el operativo permitió la neutralización de integrantes de la cúpula de mando de una de las estructuras criminales con presencia en la zona rural, además de la incautación de material de guerra, equipos de comunicaciones cifradas y documentación de inteligencia militar.
El presidente afirmó que la política de seguridad mantendrá la presión sobre las finanzas del narcotráfico, la minería ilegal y los centros de acopio de armamento, y que los operativos continuarán aplicándose bajo los parámetros del Derecho Internacional Humanitario en zonas sin riesgo para la población civil. Voceros del Gobierno indicaron que la identidad de las personas dadas de baja será confirmada por la Fiscalía General una vez concluyan las labores de Medicina Legal.
El Ejecutivo dispuso el refuerzo de tropas terrestres para consolidar el control territorial de la zona y prevenir posibles retaliaciones del grupo armado.

