El alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, cuestionó este lunes a la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) durante una reunión extraordinaria convocada junto con el gobernador de Bolívar, Yamil Arana, con el viceministro de Energía, Armando Cuello, y el gerente de Afinia, Ricardo Arango, para hablar sobre el riesgo de racionamiento energético por el fenómeno de El Niño y la resolución 101 120 de 2026.
Turbay reconoció la disposición al diálogo del gerente de Afinia y afirmó que Cartagena y Bolívar están dispuestos a sumarse al ahorro de energía, incluso promoviendo campañas pedagógicas casa a casa. Sin embargo, cuestionó que la CREG mida con el mismo criterio a hogares con condiciones climáticas muy distintas: «No nos pueden medir igual. Es absurdo multar a una familia por factores geográficos y climáticos ajenos a ella», dijo, al comparar el consumo de una familia en El Pozón, Cartagena, con temperaturas de 40 grados a la sombra, frente al de una familia en Pasto o Tunja, con temperaturas mucho más bajas.
El alcalde respaldó la propuesta técnica de Asocapitales de crear un «Factor de Ajuste Climático» para suavizar la resolución, a la que calificó de «lesiva, abusiva y excesiva», y pidió al Ministerio de Minas y Energía una reforma de fondo que permita un diseño regulatorio diferenciado por piso térmico. También solicitó la intervención de la Superintendencia de Servicios Públicos frente a lo que calificó como inquietudes en el relacionamiento social entre Afinia y las comunidades.
La resolución cuestionada por Turbay fija una meta de consumo individual para cada usuario, calculada sobre su propio historial, sin comparar entre vecinos. Según explicó en un hilo de X la presidenta de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen), Natalia Gutiérrez, quien la calificó como «una medida valiente» del Gobierno frente al estado en que, según dijo, quedó el sistema eléctrico: si el consumo se mantiene entre el 90 % y el 110 % de esa meta, no hay cobro ni beneficio; por debajo del 90 % el usuario puede recibir un incentivo, y por encima del 110 % paga un recargo sobre el excedente, del 30 % para los estratos 1, 2 y 3, del 50 % para los estratos 4, 5 y 6, y del 70 % para usuarios comerciales e industriales.
Gutiérrez precisó que ese dinero no lo recibe el Gobierno ni las empresas, sino que se usa para pagar los incentivos de quienes sí ahorran, y que la primera factura bajo el nuevo esquema será «pedagógica»: mostrará cuánto habría costado el exceso, sin cobrarlo todavía. Los municipios oficialmente reconocidos como afectados por el terremoto del 10 de agosto están exentos del esquema.
Las dos posiciones muestran el punto central del debate: mientras el gremio de generadores defiende la resolución como una respuesta técnica necesaria frente al riesgo de racionamiento, la administración de Cartagena insiste en que su diseño no diferencia entre las condiciones climáticas del Caribe y las del resto del país.

