Kimi Antonelli, de Mercedes, ganó este domingo el Gran Premio de Italia en Monza tras remontar desde el puesto 19 de la parrilla, adonde había sido relegado por una sanción de motor pese a llegar como líder del campeonato.

El italiano avanzó rápido en las primeras vueltas: llegó al puesto 12 en la vuelta 4 y entró al top 10 en la vuelta 8, favorecido además por una bandera roja provocada por el accidente de Charles Leclerc en esa misma vuelta 4, que le permitió ajustar su estrategia de parada en pits. Tomó el liderato en la vuelta 18 y, tras alcanzar a George Russell, lo superó en la vuelta 50, dieciséis vueltas antes del final, para cruzar la meta en primer lugar con una ventaja de 8,8 segundos.

Pierre Gasly, que había logrado la pole position el día anterior, no pudo capitalizar esa ventaja y terminó cuarto, por detrás de Max Verstappen, tercero. Lando Norris completó el quinto lugar.

«Me desperté esta mañana sintiéndome mentalmente fuerte. Un podio hubiera sido un gran resultado, pero después del reinicio, supe que tenía una oportunidad de ganar», dijo Antonelli tras la carrera.

Con el triunfo, Antonelli se convirtió en el primer piloto italiano en ganar en casa desde Ludovico Scarfiotti en 1966, y llegó a 267 puntos en el campeonato, 66 más que Russell, segundo con 201, y 76 más que Lewis Hamilton, tercero con 191.