Una segunda flota de 38 buses de Transcaribe viaja actualmente por vía marítima desde China con destino a Cartagena, según informó la Alcaldía. La entrega se suma a la primera flota de 17 unidades que ya entró en operación, en lo que la administración distrital describe como la primera renovación de flota en la historia del sistema.

Entre los vehículos en tránsito hay buses padrones, los primeros eléctricos en la historia de Transcaribe, y cinco articulados de gran capacidad orientados a las rutas de mayor demanda. La incorporación de eléctricos marca un cambio tecnológico real para el sistema, mientras que los articulados buscan reforzar la capacidad en los corredores de mayor congestión.

La administración distrital señaló que los buses eléctricos representan un avance hacia una movilidad con menor impacto sonoro, y que los articulados buscan atender el hacinamiento y las esperas prolongadas que han afectado a los usuarios del sistema.

Esa renovación llega en medio de una crisis operativa y financiera que Transcaribe arrastra desde hace años. En 2024 el sistema registró un déficit operativo cercano a los 70 mil millones de pesos, y análisis recientes advierten que ese hueco fiscal podría ampliarse hasta los 63 mil millones de pesos adicionales en 2026. El Distrito ha tenido que cubrir con recursos propios más del 50 por ciento de la operación para mantenerla en pie, mientras las quejas ciudadanas por demoras y buses en mal estado se acumulan, en buena parte asociadas a Sotramac, uno de los operadores privados del sistema. El alcalde Dumek Turbay ha señalado que la empresa mantiene casi la mitad de su flota fuera de circulación por fallas mecánicas y concentra el 70 por ciento de las quejas ciudadanas por calidad del servicio, y llevó esa disputa a los estrados con una acción popular que busca forzar mejoras inmediatas o, en su defecto, la terminación de la concesión.

La llegada de los 38 buses forma parte de una inyección de recursos sin precedentes con la que la Alcaldía busca revertir ese deterioro. Desde 2024 el Distrito ha destinado más de 100 mil millones de pesos a un Plan de Mejoramiento Continuo, a los que se suman 124 mil millones de pesos aportados por el Gobierno Nacional, en un plan proyectado a 24 meses que contempla sacar a las calles toda la flota disponible y rehabilitar integralmente las estaciones del sistema. La administración ha planteado incluso una tercera compra de 100 buses en 2026, con el objetivo declarado de que el Distrito termine operando la totalidad de la flota.

El reto de fondo sigue siendo si esa renovación de flota alcanza para lo que la Alcaldía se ha propuesto, que los cartageneros vuelvan a confiar en Transcaribe y lo adopten como su principal medio de transporte, con tiempos de traslado más cortos que hoy. La mejora en el servicio que traen los nuevos buses es inmediata y verificable una vez entren en operación, pero el sistema sigue sin resolver su déficit estructural, y el desenlace del litigio con Sotramac, que podría derivar en la suspensión de esa concesión, mantiene abierta la incertidumbre sobre cómo se cubriría esa porción de la flota mientras se resuelve.