La Presidencia de la República emitió una nueva directriz para definir los lineamientos de coordinación y divulgación de la comunicación institucional del Gobierno Nacional. La norma establece que, en situaciones de emergencia, catástrofes, crisis, alteraciones del orden público o anuncios de especial relevancia, la Presidencia es la única entidad facultada para coordinar la información oficial que se entrega a los medios.

Según la directriz, los ministros y demás altos funcionarios podrán seguir concediendo entrevistas a medios de comunicación, pero deberán coordinar previamente su participación con la Secretaría de Comunicaciones y Prensa de la Presidencia. El texto argumenta que «debe buscarse la coherencia institucional y evitarse contradicciones, duplicidades, diferencias en cifras, anuncios anticipados o información incompleta que puedan generar confusión entre la ciudadanía».

La medida se conoce un día antes de que el Gobierno anunciara, con despliegue presidencial en Riohacha, la muerte del cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, alias «Bendito Menor», en lo que constituye una de las primeras aplicaciones prácticas del nuevo esquema de vocería centralizada en un anuncio de seguridad de alto impacto.

La directriz se suma a reportes de prensa que, en los días previos, habían señalado que la administración De La Espriella definió una estrategia de comunicaciones basada en la reducción de ruedas de prensa abiertas y una mayor selectividad en las entrevistas concedidas por el mandatario y su gabinete.

El Gobierno no ha precisado sanciones o consecuencias específicas para los funcionarios que no cumplan con el protocolo de coordinación previa, ni un plazo para su entrada en vigencia plena en todas las entidades del Ejecutivo.