La Gobernación de Bolívar declaró la alerta por desabastecimiento de agua en 40 de los 46 municipios del departamento, de los cuales 15 se encuentran en alerta roja y 5 ya declararon calamidad pública: Santa Rosa, Villanueva, San Estanislao, Clemencia y Santa Catalina. La crisis hídrica está asociada al fenómeno de El Niño y a los bajos niveles del río Magdalena y del Canal del Dique, que redujeron la disponibilidad de agua cruda para los acueductos de buena parte del territorio.
El gobernador Yamil Arana Padauí activó la estrategia «Bolívar se Prepara», que despliega carrotanques hacia las poblaciones con mayor nivel de desabastecimiento, entre ellas Arroyo Hondo, Calamar, San Juan Nepomuceno, San Jacinto, El Carmen de Bolívar, Córdoba, Tiquisio y el Distrito de Mompox. La Dirección Departamental para la Gestión del Riesgo de Desastres coordina la distribución diaria del líquido en centros poblados, corregimientos y veredas donde los acueductos dejaron de funcionar o las bocatomas quedaron fuera de servicio.
Pese al despliegue departamental, la Gobernación hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional para que asigne recursos extraordinarios y una flota adicional de carrotanques, al considerar insuficiente la capacidad actual frente a la magnitud de la emergencia. Las autoridades departamentales coordinan las acciones con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y las alcaldías locales para priorizar la atención en centros asistenciales de salud, instituciones educativas y comunidades étnicas.
La escasez de lluvias ha disparado además las alertas en el sector agropecuario por la pérdida de cultivos de subsistencia y afectaciones al ganado en las subregiones del Norte, Centro y Sur de Bolívar. Paralelamente a la asistencia humanitaria de emergencia, la administración departamental avanza en la formulación de proyectos técnicos de pozos profundos y plantas potabilizadoras compactas como solución estructural a largo plazo.
Desde la Gobernación se reiteró el llamado a la ciudadanía para hacer un uso racional del agua, evitar las quemas de cobertura vegetal y reportar cualquier eventualidad a través de los Comités Municipales de Gestión del Riesgo.

