La Fuerza Pública ejecutó la Operación Diamante, un despliegue simultáneo de 15 acciones contra estructuras dedicadas al secuestro y la extorsión que dejó 111 personas capturadas: 71 por extorsión y 25 por secuestro. Los operativos se desarrollaron en Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla, Cartagena, Santa Marta y ocho departamentos más, con la participación de 710 uniformados y 634 fiscales.
Durante los operativos se realizaron 18 allanamientos, en los que fueron incautadas armas, granadas, vehículos y más de 260 celulares y otros equipos de comunicación, elementos que las autoridades usarán para avanzar en las líneas de investigación abiertas contra estas estructuras. El presidente Abelardo de la Espriella anunció los resultados el sábado 29 de agosto a través de su cuenta en X: «Estamos desmantelando estas estructuras criminales, cortando sus redes y llevando ante la justicia a quienes amenazan, extorsionan y secuestran a los colombianos».
El mandatario cerró su mensaje con una advertencia directa a las organizaciones criminales: «Se acabó la impunidad. En el Gobierno del Tigre, el que delinque, paga».

