Un ataque con aproximadamente 40 artefactos explosivos contra tropas del Ejército que realizaban labores de patrullaje y control territorial en zona rural de Pelaya (Cesar) dejó al menos dos militares heridos. Las autoridades atribuyen el ataque a presuntos miembros del Eln, en un episodio que se suma a enfrentamientos previos reportados entre esa guerrilla y el Ejército en la región.
El presidente Abelardo de la Espriella viajó la noche del 27 de agosto a Valledupar y convocó un consejo de seguridad de urgencia, con participación de mando militar, policial y autoridades territoriales, para evaluar la situación y «fortalecer operaciones y tomar las decisiones necesarias» para proteger a la población civil y a la Fuerza Pública, y recuperar el control total del territorio. El mandatario fue enfático: «Los grupos criminales no van a intimidar al Estado ni a doblegar a nuestra Fuerza Pública.»
Es la primera crisis de orden público de fondo que enfrenta el nuevo Gobierno en la región Caribe desde su posesión, el 7 de agosto. Hasta el momento, la atribución de autoría al Eln corresponde a la versión de las autoridades; no hay todavía una confirmación forense independiente sobre quién ejecutó el ataque.

