Una nueva línea de investigación judicial sobre el magnicidio del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay puso bajo la lupa a dos escoltas vinculados a la Unidad Nacional de Protección (UNP). Los análisis técnicos adelantados por los organismos de inteligencia y la Fiscalía General de la Nación revelaron que las líneas telefónicas de los dos funcionarios registraron coincidencias de ubicación y llamadas con el celular de uno de los condenados por el atentado en dos fechas previas al crimen ocurrido en el barrio Modelia de Bogotá.
El magnicidio, perpetrado el 7 de junio de 2025, produjo la muerte del dirigente político semanas después debido a la gravedad de las heridas causadas por los disparos. Hasta el momento, las autoridades judiciales han proferido siete condenas contra miembros de la estructura operativa que participó en la planeación y ejecución del ataque armado, entre ellos Élder José Arteaga Hernández, alias ‘Chipi’ o ‘el Costeño’, señalado como uno de los principales cerebros logísticos de la acción criminal.
Los cruces de información telefónica se centran en verificar si existió una filtración o entrega de información reservada sobre los desplazamientos, rutinas y esquemas de seguridad del exsenador por parte de los escoltas adscritos a la entidad de protección estatal. Las coincidencias en las antenas de cobertura celular sitúan los contactos en momentos clave de la fase de seguimiento previa al atentado.
Por el momento, los investigadores avanzan en los actos urgentes e interrogatorios para determinar el grado de responsabilidad de los escoltas involucrados y esclarecer si actuaron en complicidad con los determinadores de la red criminal. La Fiscalía busca establecer si las llamadas corresponden a una infiltración directa dentro del esquema institucional asignado a Uribe Turbay.

