La Alcaldía de Cartagena confirmó un acuerdo con el Gobierno nacional para desplegar, desde agosto, una estrategia progresiva contra el microtráfico, la extorsión, el hurto y el sicariato en la ciudad. El refuerzo contempla 200 nuevos policías que integrarán una Brigada Urbana dedicada exclusivamente a los delitos de mayor impacto, y Cartagena fue propuesta como una de las ciudades piloto del Bloque de Defensa y Seguridad Urbana, la estrategia nacional presentada por el Gobierno para intervenir territorios priorizados con acción coordinada entre municipios, Policía, Fuerzas Militares y Fiscalía.

El plan contempla además la creación de un Centro de Fusión de Información en la ciudad para integrar inteligencia y análisis de datos, un programa de gestores de convivencia con apoyo de veteranos de la Fuerza Pública, y un esquema de financiación compartido entre la Nación, el departamento y el Distrito. El cronograma establece el arranque de la implementación en agosto, con despliegues territoriales progresivos y una primera evaluación de resultados entre dos y tres meses de operación.

El anuncio llega después de que el alcalde Dumek Turbay reclamara públicamente al Gobierno anterior, en meses previos, por la cancelación reiterada de consejos de seguridad para la ciudad — un antecedente que explica por qué este acuerdo tiene un peso político particular para la administración distrital.