Los fuertes vientos de agosto ya soplan sobre Cartagena, y con ellos regresa una de las tradiciones más coloridas y arraigadas de la ciudad: el vuelo de barriletes. Para garantizar que esta actividad recreativa se disfrute con seguridad y sin poner en riesgo el patrimonio histórico, la Escuela Taller Cartagena de Indias (ETCAR) ha emitido una serie de directrices dirigidas a ciudadanos y turistas.

El sector de La Tenaza, ubicado entre los baluartes de San Lucas y de Santa Catalina, se convierte tradicionalmente en el epicentro de las familias para elevar sus cometas. Sin embargo, la cercanía con las históricas fortificaciones exige precaución. La ETCAR enfatiza que la actividad debe realizarse exclusivamente desde las zonas verdes contiguas, evitando por completo subirse a los bordes de las murallas. Los desniveles, que alcanzan hasta los 11 metros de altura, representan un grave riesgo de caída.

Entre las recomendaciones principales de la institución también se destaca la necesidad de mantener los barriletes alejados de redes eléctricas y vías vehiculares, supervisar permanentemente a los menores de edad y suspender la actividad ante lluvias fuertes o tormentas eléctricas. Asimismo, se hace un llamado a la cultura ciudadana para recoger los residuos y mantener limpios los entornos de estos Bienes de Interés Cultural.

Un patrimonio vivo que vuela sobre Getsemaní

Más allá del juego, la elaboración y el vuelo de barriletes es una manifestación cultural profundamente ligada a la identidad cartagenera, reconocida incluso en el Plan Especial de Manejo y Protección (PEMP) de las murallas.

“El vuelo de barriletes es una de esas prácticas que los cartageneros han incorporado espontáneamente a estos espacios y que hoy nos permite hablar de un patrimonio vivo. Invitamos a todos a vivir esta tradición con responsabilidad, cuidando nuestra integridad, el patrimonio y el entorno”, señaló Sandra Schmalbach Pérez, directora de la ETCAR.

Esta integración entre el patrimonio físico y las prácticas sociales cobra especial relevancia en el tradicional barrio de Getsemaní. Allí, el vuelo de barriletes fomenta la habitabilidad y la permanencia comunitaria. Por ello, la ETCAR ha confirmado su apoyo al IX Festival del Barrilete Popular de Getsemaní, un evento organizado por la Junta de Acción Comunal (JAC) en el entorno del baluarte de San José.

El festival no solo invita al vuelo libre, sino que incluye talleres para que las nuevas generaciones aprendan a fabricar sus propios barriletes. Esta iniciativa se alinea con el Plan Especial de Salvaguardia (PES) «Vida de Barrio de Getsemaní», el cual, en este 2026, fue incluido oficialmente en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación.