Veinticinco policías de la Policía Metropolitana de Cartagena terminaron un entrenamiento especializado de tres días para prevenir, identificar y enfrentar la trata de personas y el tráfico de migrantes. La formación la dictó la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín), con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y el apoyo de la cooperación internacional, según informó la Policía el 5 de octubre.

La capacitación estuvo dirigida a uniformados que, por su trabajo, tienen contacto permanente con ciudadanos, turistas y comunidades en sectores estratégicos de la ciudad. Durante las jornadas aprendieron a reconocer posibles situaciones de explotación, a veces escondidas detrás de una oferta que parece inofensiva, y a activar a tiempo las rutas de atención a las víctimas.

«La trata de personas y el tráfico de migrantes son delitos que afectan directamente la dignidad y los derechos de las personas. Por eso necesitamos policías preparados, capaces de identificar señales de alerta, actuar oportunamente y trabajar de manera articulada con las demás instituciones», dijo el comandante de la Policía de Cartagena, coronel Juan Pablo Ruiz, quien abrió el entrenamiento. El oficial agregó que el objetivo es también «aportar información que permita avanzar en las investigaciones contra quienes se lucran de estos delitos».