Los cruceros de lujo que recorren el río Magdalena ya hacen parada en Magangué, sur de Bolívar, frente a las obras del Malecón de Todos. «Esta imagen nos reafirma que nunca hay que dejar de soñar en grande. Los cruceros de lujo navegando frente a la obra del Malecón de Todos, en Magangué. Parecía imposible, hoy está en ejecución. El próximo año será diferente: los turistas serán dinamizadores de la economía regional», escribió el gobernador Yamil Arana en su cuenta de X.
Los recorridos, operados por la compañía AmaWaterways a través de las embarcaciones AmaMagdalena y AmaMelodía, comenzaron en marzo de 2025 y marcaron el regreso de la navegación turística de gran escala al río Magdalena tras más de medio siglo. Cada barco tiene capacidad para cerca de 60 pasajeros. Según el itinerario oficial de la naviera para 2026, la ruta completa entre Cartagena y Barranquilla dura ocho días: comienza con el embarque en Cartagena, continúa hacia Calamar, llega el tercer día a Magangué, pasa dos días en Santa Cruz de Mompox, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, sigue hacia Santa Bárbara de Pinto y Sabanagrande, y termina con el desembarque en Barranquilla. En Mompox, la llegada de los cruceros ha dinamizado la hotelería, la gastronomía y el comercio local desde el primer año de operación.
Aunque el barco ya hace escala frente a Magangué, la Gobernación de Bolívar todavía construye la infraestructura que le permitirá al municipio recibir plenamente a esos turistas: el Malecón de Todos, para el que ya compró los quioscos que ocupaban la orilla del río e indemnizó a los comerciantes afectados. La Gobernación coordina con el contratista de la obra para que el futuro muelle se articule con la construcción del malecón, cuya primera etapa se entregará en febrero de 2027. Es esa infraestructura, y no la llegada del crucero en sí, la que el gobernador señala como el paso que falta para que los turistas se conviertan en «dinamizadores de la economía regional»: mientras tanto, la Gobernación destaca que la eventual consolidación de Magangué en la ruta representaría un impulso para sectores como el comercio, la gastronomía, el transporte, el turismo cultural y la oferta artesanal de la región.

